Como cada día, Las Estúpidas se reunieron en el aquelarre del lamento ahogado por los muros viciados de sudor y agotamiento y vistieron sus ropajes rituales para salir hacia la gran sala de ceremonias en donde , una vez mas, intentarían el control de lo incontrolable. Orgullosas, con brillo de pátina, ostentaron su autoridad estúpida frente a sus congéneres y sentaron su figura ante la Masa. Ésta, ominosa, se movió en derredor suyo con un rumor sordo y provocativo. Las Estúpidas respondieron con aullidos rituales y repitieron las estrofas del himno ancestral que las condenaba y glorificaba a la vez. La Masa, una vez mas, las desafió. Ellas aceptaron el reto, gustosas. Y se entabló la perpetua batalla que las Estúpidas afrontaban día tras día con su gastada liturgia. Durante horas se libró la contienda. La Masa, dominante y amorfa, vibró con el hastío de su hedor maldiciente y se armó en derredor de las Estúpidas, en su textura de piel y jirones blancos hasta tomar dimensiones monstruos...
Entre el ensueño y la realidad navegan los seres de Piscis. Y en particular es mi modo de concebir la vida y percibir esos universos fronterizos entre la ficción y la cotidianeidad.¿Donde termina uno y comienza el otro?